Nuestra historia

Hola, soy Maxime, el corazón detrás de Lúa y Luz de Lúa.

En un mundo donde todo parece ir demasiado rápido. Modas rápidas, productos que duran poco, tendencias que cambian cada semana.

Sentí la necesidad de construir algo distinto. Algo más consciente, más honesto y más duradero.

Algo que cuidara de las personas, empezando por quienes más amamos: nuestros bebés y nuestras familias.
Así nació Lúa y, más adelante,Luz de Lúa.

Mi sueño era crear productos que no solo fueran seguros, sino también hermosos y respetuosos con la piel y con el planeta.

Fórmulas limpias, suaves, minimalistas y elaboradas con más del 91% de ingredientes naturales, libres de todo aquello que no queremos en nuestra piel ni en la de nuestros pequeños.

Quería que cada champú, gel, acondicionador o crema corporal transmitiera esa sensación de calma, pureza y bienestar que tanto buscamos en casa.

Que fueran productos para dejara a la vista, no para esconderlos en un armario. Productos creados con cariño, con intención y con una estética que aporte armonía a nuestras rutinas diarias.

El proceso

Somos una marca pequeña, creada y dirigida por mujeres, completamente autofinanciada y que sigue aprendiendo cada día.

Lanzar Lúa y Luz de Lúa ha sido una de las aventuras más desafiantes y gratificantes de mi vida, y estoy infinitamente agradecida por la comunidad de familias que creen en lo que estamos construyendo.

Cada fórmula ha sido desarrollada con mimo, utilizando ingredientes de calidad, dermatológicamente testados y pensados para acompañar a tu piel y a la de tu bebé en cada etapa: limpiar, hidratar, proteger, nutrir… y hacerlo con total confianza.

Cada fórmula ha sido desarrollada con mimo, utilizando ingredientes de calidad, dermatológicamente testados y pensados para acompañar a tu piel y a la de tu bebé en cada etapa: limpiar, hidratar, proteger, nutrir… y hacerlo con total confianza.

El proceso

Quería que cada champú, gel, acondicionador o crema corporal transmitiera esa sensación de calma, pureza y bienestar que tanto buscamos en casa. Que fueran productos para dejar a la vista, no para esconder en un armario. Productos creados con cariño, con intención y con una estética que aporte armonía a nuestras rutinas diarias.

Cada fórmula ha sido desarrollada con mimo, utilizando ingredientes de calidad, dermatológicamente testados y pensados para acompañar a tu piel y a la de tu bebé en cada etapa: limpiar, hidratar, proteger, nutrir… y hacerlo con total confianza.

El Inicio

Durante semanas tuve la mesa llena de muestras: colores, texturas, formas, tipografías, acabados…

Todo me parecía demasiado ruidoso, demasiado agresivo o demasiado “igual a todos”.

Hasta que encontré lo que estaba buscando: una belleza suave, cálida, minimalista y profundamente humana.

Ese fue el momento en el que la marca cobró vida.
expresar pureza, cuidado, transparencia y una delicada sensación de “todo está bien”.

Fue entonces cuando entendí que no estaba solo creando productos, sino un ritual.

Un refugio sensorial dentro del caos del día a día.